lunes 9 de junio de 2008

Quien no puede con la razón, ataca con la fuerza

Los de siempre, los asesinos -ya sean los que ponen bombas, disparan pistolas, alborotan o les votan- han vuelto a atacar con lo único que pueden y contra lo que se les ponga en su camino. Esta vez ha sido contra la libertad de expresión, ya que las personas expresándose libremente en el País Vasco suponen un gran obstáculo para conseguir sus objetivos. Por ello, palabras contra bombas.